
meh
I have just had an email from the owner of the cat in the photo below that has broken my little heart:
“This is my cat, Butters (Buttercup Pygmalion Turner). Butters is dying, and the vet isn’t sure why. The rest of her life will likely be measured in days. Thank you for reminding us how happy she makes us and letting her bring a smile to others.”
Please send Butters all of your loves. :(
drown with me - porcupine tree
Porque tú antes hacías cosas que ya no haces, y aunque las extraño, sólo traen sonrisas mudas y buenos recuerdos. De allá lejos, de esos días cuando ni lo primero ni lo último era conocernos, nada más vivir el momento. Cuando las palabras eran lo más cerca de estar cuando se estaba lejos. Cuando escribir era más corazón que palabras, menos significado, menos redacción y un gran canal, quizás el único, que iba de aquí hasta allá.
Que no se te olvide ni pierdas la costumbre, ¡todavía estamos!. Y de esos tiempos, ya va casi un año.
agreatphilosopheroncesaidtome:
World’s Most Beautiful Abandoned Places
Italian product manager and web designer Francesco Mugnai recently added a collection of images to his blog touting some of the most beautiful images of abandoned spots and modern ruins that he’d ever seen. The images Mugnai has captured come from empty castles, shuttered power plants, and dilapidated churches around the world. From a sunken yacht in Antarctica to a forever-closed amusement park in Japan, these images all make up a sort of anti-phoenix; rather than rising as new from the ashes, these husks remain preserved in decomposition, forcing viewers to confront the strange beauty of ruination.
This decomposition is mind-boggling… better write down some music.
I remember that speech very well.
(Source: overidealism)
(Source: jacknicholson)
De boca contra el suelo
Las palabras son un universo más infinito que su símil numérico. Sólo ellas pueden levantar de la nada un sentimiento, un recuerdo e incluso una historia.
Por eso cuando caen, duelen. Porque destruyen el universo. Porque devuelven a la realidad, porque al final se nos olvida recordar que no son más que eso, palabras; signos intangibles que reposan en el lado más soñador de cada persona y que son usadas a veces sin saber lo que implican. Porque están ahí, sueltas y libres, para quien se atreva a usarlas, sin mirar en menos quien lo dice o su contexto. Por eso cuando caen, duelen. Porque a la gente se le olvida que quizás en otro tiempo, esas mismas palabras lindas construyeron todo un universo de promesas, aunque sólo de palabras, todo un universo al fin.






